La historia de las playas de Sitges
De la arena de pescadores al paseo de la Ribera, los baños de mar, Terramar y los espigones del siglo XX: así cambiaron las playas de Sitges en dos siglos.
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Hoy cuesta imaginarlo, pero durante siglos las playas de Sitges no eran un lugar para tomar el sol. Eran un espacio de trabajo: arena donde se varaban las barcas, se remendaban redes y se cargaban mercancías. La transformación de esa franja de costa en el frente marítimo que conocemos fue lenta y se produjo a golpe de obras públicas, iniciativas privadas y, ya en el siglo XX, de espigones que cambiaron la forma misma de la orilla.
Una playa de barcas y pescadores
Antes del turismo, la playa era el lugar de la gente de mar. Las guías municipales recuerdan que la actual playa de la Fragata funcionaba antiguamente como zona de varada de las barcas de los pescadores locales, y la arena junto a la iglesia, más amplia que la actual, también servía para dejar las embarcaciones. Esa relación con el mar, la pesca y el comercio de cabotaje se explica con más detalle en Sitges y su tradición marinera.
El siglo XIX trajo cambios decisivos. Según el resumen histórico del Ajuntament, la llegada del ferrocarril en 1881 mejoró la comunicación con Barcelona, pero precipitó la desaparición definitiva de la flota local. Al mismo tiempo, el paisaje de la playa empezó a atraer a pintores: a finales de siglo, los artistas de la llamada Escuela Luminista encontraron en la costa de Sitges uno de sus motivos predilectos, y poco después llegaría Santiago Rusiñol.
Nace el paseo de la Ribera
La idea de un paseo junto al mar es antigua. El diccionario de Madoz, citado por la Enciclopèdia Catalana, ya mencionaba una rambla hecha en 1829-1830 y un paseo construido poco antes de 1845. Sin embargo, la expansión hacia poniente estaba limitada por las defensas de la villa. Según los estudios locales recogidos en trabajos sobre la costa sitgetana, a partir de 1880 se derribaron las fortificaciones de esta zona y el paseo se prolongó hasta la altura de la actual avenida de Sofía; en la década de 1890 se volvió a alargar hacia poniente.
En 1900 se terminó, por suscripción popular, la escalinata que sube de la Fragata a La Punta. Entre finales del siglo XIX y los años veinte, el paseo de la Ribera se llenó de casas de veraneo, como la Casa Elvira Serra (1902-1903), y hoy conserva un conjunto notable de fachadas de esa época. Desde La Punta hasta la avenida de Sofía recibe el nombre de Passeig de la Ribera; más allá continúa como Passeig Marítim.
De los baños de mar al veraneo
El Ajuntament sitúa el inicio de la vocación turística de Sitges en «el impulso de los baños de mar y de las segundas residencias». Las familias barcelonesas empezaron a pasar temporadas en la villa, y en 1901 se fundó el Foment Sitgetà, entidad que la Enciclopèdia considera pionera de la promoción turística. En 1916 abrió el Hotel Subur, primer gran hito hotelero local. Las fuentes consultadas no permiten fechar con precisión las primeras casetas o instalaciones de baño de la playa, un aspecto que merecería una investigación en el Arxiu Històric.
Terramar, la ciudad jardín junto al mar
El gran salto hacia poniente llegó con Terramar. El proyecto de ciudad jardín, impulsado por el financiero sabadellense Francesc Armengol i Duran (1886-1931), se fechó en 1918 y se ejecutó, con interrupciones, entre 1919 y 1933. Preveía calles, servicios, hoteles, un casino y equipamientos deportivos. En 1919 se construyó el Parc Hotel Terramar, cuyos jardines diseñó Miquel Utrillo con Josep Maria Martino como director técnico. En 1922 se fundó el club de golf, considerado el segundo más antiguo de Cataluña, y en 1923 se inauguró el autódromo. Tras la muerte de Armengol, el Gran Hotel Terramar abrió sus puertas en 1933. El propio hotel creó en los años veinte la playa de Anquines como zona de servicio.
Espigones y nuevas playas
La forma actual de las playas es, en buena parte, obra del siglo XX. Los temporales de los años cuarenta obligaron a reformar la Ribera: se elevó el paseo y se construyeron los primeros espigones. A partir de los años cincuenta se sucedieron las obras: la playa de la Ribera, tal como hoy se delimita, se creó en 1959, la de la Bassa Rodona en 1968, y hacia 1975 ya había nueve espigones en dos kilómetros de costa. Estas obras ampliaron considerablemente la superficie de arena. En 1965 se hizo además una reordenación del paseo.
El resultado es el frente marítimo de hoy, con playas encajadas entre espigones que se describen en nuestra guía de playas de Sitges. Bajo la arena y el paseo, sin embargo, siguen las huellas de aquella costa de barcas y redes.
Fuentes y lecturas
- Sitges — Enciclopèdia Catalana
- Una mica d’història — Ajuntament de Sitges
- Peça del mes (juny 2019): Jardins de Terramar — Museus de Sitges
- Parc de Terramar. Jardins de l’Hotel Terramar — Inventari del Patrimoni Cultural, Diputació de Barcelona
- Mario Vilar Ramírez, Les platges de Sitges (treball de recerca de batxillerat) — Col·legi de Geòlegs de Catalunya
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