Curiosidades de Sitges

Sitges como escenario cinematográfico

Del nacimiento del Festival de Sitges en 1968 a los rodajes documentados en la villa, de Decameron Nights a ¿Quién puede matar a un niño? y las series.

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Ambiente del Festival de Cine de Sitges en 2008
Festival de Cine de Sitges (2008) Foto: Juan Pablo Olmo from málaga, spain · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

Cada octubre, Sitges se llena de vampiros, zombis y cinéfilos llegados de medio mundo. Pero la relación de la villa con el cine no se limita a la pantalla del festival: sus calles, playas y rincones junto al mar han aparecido también delante de la cámara, en producciones que van de las coproducciones internacionales de los años cincuenta a las series de plataformas actuales. Este artículo repasa ambas caras, ciñéndose a lo que está documentado.

1968: nace una semana de cine fantástico

El Festival de Cine de Sitges nació en 1968 con el nombre de Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror. Según la propia historia del festival, la impulsó la entidad local Sitges Foto-Film, presidida por el doctor Pere Serramalera, tras un ensayo el año anterior con una semana de cine dedicada al audiovisual, y su primer director fue Antonio Ráfales. Entre los invitados de aquella primera edición estuvo el cineasta y teórico francés Alexandre Astruc.

La apuesta por el género fantástico, poco habitual entonces en los festivales, acabó siendo su seña de identidad. La Enciclopèdia Catalana recoge que el certamen se llamó Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Sitges hasta 1996, cuando adoptó su nombre actual, Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, con un mayor respaldo institucional y una programación más amplia.

Un festival de referencia

Hoy el festival dura alrededor de diez días en octubre y lo organiza una fundación en la que participan el Ajuntament de Sitges, la Generalitat de Catalunya y otras entidades. Ángel Sala lo dirige desde 2001. Las proyecciones se reparten entre el auditorio del hotel Meliá, con unas 1.380 butacas, el cine El Retiro y el Casino Prado. En 2017 recibió la Creu de Sant Jordi de la Generalitat. La programación de cada edición puede consultarse en la agenda.

Sitges delante de la cámara: los primeros rodajes

Mucho antes del festival, Sitges ya había servido de decorado. El historiador local Francesc Borderia catalogó estos rodajes en el libro Sitges, plató de cinema, y advierte que en la mayoría la villa es solo una de varias localizaciones. Entre los casos mejor documentados:

  • Decameron Nights (estrenada en 1953), con Joan Fontaine: rodó un fragmento en el Racó de la Calma, entre el Palau de Maricel y el Cau Ferrat, y, según Borderia, en el entorno de la iglesia y la playa de la Ribera.
  • King’s Rhapsody (1955), musical con Errol Flynn y Patrice Wymore, que aprovechó la escalinata de la Punta y el paseo de la Ribera.
  • ¿Quién puede matar a un niño? (1976), de Narciso Ibáñez Serrador, uno de los clásicos del terror español: Sitges aparece en la primera parte del film, con escenas en calles del casco antiguo como la calle d’en Bosc.

Del cine independiente a las series

En 2005 se estrenó Sitges Nagasaki, de Ignasi P. Ferré, rodada casi íntegramente en la villa: aparecen el Cau Ferrat, la iglesia de Sant Bartomeu i Santa Tecla, el paseo marítimo y el Club Nàutic. Un año después, en agosto de 2006, el equipo de Savage Grace (2007), con Julianne Moore y Eddie Redmayne, rodó en la terraza del restaurante El Vivero, sobre la playa de Balmins; curiosamente, en la película ese escenario representa Cadaqués.

Desde hace unos años, la Sitges Film Office municipal facilita y registra los rodajes. Su archivo incluye producciones recientes como la serie de HBO 30 monedas, la serie de Netflix Who is Erin Carter?, los largometrajes Siempre es invierno y El rastre del llop (este último, rodado en Sitges y Sant Pere de Ribes y preestrenado en el Casino Prado en febrero de 2026), además de numerosos anuncios, programas de televisión y sesiones fotográficas.

Una villa que se mira en la pantalla

Sitges no es un plató permanente ni tiene una tradición de rodajes comparable a la de grandes ciudades, pero su luz, su fachada marítima y su casco antiguo la han convertido en un escenario recurrente. Y hay una coincidencia simpática: Ibáñez Serrador, que rodó aquí uno de los títulos esenciales del fantástico español, figura también en las fotografías de la primera edición del festival en 1968. Pantalla y decorado llevan más de medio siglo dándose la mano.

Fuentes y lecturas

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Fotografía histórica de la playa y la Punta de Sitges, hacia 1920–1930

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¿De dónde procede el nombre de Sitges?

Sitges es el plural de «sitja»: silos de grano u hoyos en la roca. Primeras menciones del siglo X, grafías medievales e hipótesis de Coromines explicadas.