¿Por qué Sitges es conocida como la «Blanca Subur»?
Subur fue una ciudad romana citada por Plinio y Ptolomeo. Por qué se identifica con Sitges, qué dice la arqueología y de dónde sale el apelativo «Blanca».
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En Sitges, «Subur» está en todas partes: da nombre a un hotel histórico del paseo marítimo, a clubes deportivos, a comercios y a guías turísticas que presentan la villa como la «Blanca Subur». El apelativo combina dos ideas: el blanco de las fachadas que se ven desde el mar y el nombre de una ciudad de época romana que, según una larga tradición, estaría bajo el casco antiguo. La primera es una imagen literaria; la segunda, una hipótesis histórica que la arqueología ha ido reforzando, aunque sin cerrar del todo el debate.
Una ciudad citada por los autores antiguos
Subur no es una invención moderna. La mencionan tres autores de la Antigüedad —Pomponio Mela, Plinio el Viejo y el geógrafo Claudio Ptolomeo— y una inscripción conservada en Tarragona, en la que, según explica el arqueólogo Pere Izquierdo, consta que los suburenses tenían una corporación pública, es decir, una comunidad con instituciones propias. Son, en sus palabras, «cuatro noticias de un lugar llamado Subur».
El problema es que ninguna de estas fuentes dice exactamente dónde estaba. La Enciclopèdia Catalana resume la cuestión con prudencia: lo único seguro es que se encontraba en la costa entre Barcelona y Tarragona, y la identificación con Sitges, aunque corriente, no tiene una base documental directa.
¿Dónde estaba Subur?
Durante siglos se propusieron distintos emplazamientos. Además de Sitges, se pensó en el yacimiento de Darró, en Vilanova i la Geltrú, y en Olèrdola; también se llegó a sugerir Sant Boi de Llobregat, posibilidad que la Enciclopèdia Catalana considera sin fundamento. Izquierdo descarta Darró y Olèrdola por la falta de población o de fortificaciones adecuadas en época romana.
La candidatura de Sitges se apoya en la arqueología del promontorio donde hoy están la iglesia y los museos. El llamado Puig de Sitges es un yacimiento conocido desde el siglo XIX, con ocupación desde época ibérica, y según Izquierdo es más extenso que la Sitges medieval, lo que encaja mal con la idea de una simple villa rural. En 2013, durante las obras de reforma del Cau Ferrat y Maricel, una zanja en la calle Fonollar proporcionó un anillo de oro del siglo I d. C., fragmentos de ánforas de distintas procedencias, vajilla importada, cerámica de cocina norteafricana y una llave de hierro. Museus de Sitges presentó aquellos hallazgos como un refuerzo de la hipótesis de que el núcleo antiguo de Sitges fue Subur. Aun así, mientras no aparezca una inscripción con el nombre de la ciudad en el propio lugar, la identificación seguirá siendo una hipótesis bien argumentada, no un hecho demostrado. El contexto general se explica en Sitges en la época romana.
«Sitges la blanca»: el apelativo literario
A veces se lee que los romanos ya llamaban a la villa «Blanca Subur». No hay ninguna fuente antigua que lo diga: los textos clásicos solo dan el nombre de Subur, sin adjetivos. El apelativo es moderno y tiene origen literario.
Uno de los testimonios más claros es del escritor y político Víctor Balaguer. En un texto fechado en Vilanova i la Geltrú en agosto de 1895, publicado aquel mismo año en la revista madrileña Pro Patria y en La Vanguardia (26 de septiembre de 1895), y recogido en Historias y tradiciones (1896), describía la villa como «Sitges la amorosa, Sitges la blanca». Balaguer reconocía que el origen antiguo de la población era discutido —«podrá Sitges no ser la antigua Kissa o Cissa, como afirman algunos»— y añadía que podía ser, o no, «la ópima Subur, según pretenden los más, y yo con ellos». La blancura y la identificación con Subur aparecen ya juntas en su texto.
Con las fuentes consultadas no puede afirmarse quién usó por primera vez la fórmula exacta «Blanca Subur», ni si Balaguer la creó o recogía una expresión que ya circulaba. Lo que sí está documentado es que, en los años del Sitges de Rusiñol y de las fiestas modernistas del Cau Ferrat, la imagen de la villa blanca junto al mar se consolidó en la prensa y la literatura, y que en 1916 abrió el Hotel Subur, considerado uno de los primeros hitos del turismo local. Con el tiempo, el nombre pasó a funcionar como un lema turístico.
Entre la poesía y la arqueología
La «Blanca Subur» resume bien cómo se construye la identidad de un lugar: una hipótesis erudita sobre una ciudad romana, la imagen literaria de un pueblo encalado y el uso turístico del siglo XX acabaron fundiéndose en un solo nombre. Lo blanco se puede comprobar paseando por el casco antiguo; lo de Subur sigue en manos de los arqueólogos, que con cada nueva excavación añaden piezas a un rompecabezas todavía incompleto.
Fuentes y lecturas
- Subur — Enciclopèdia Catalana
- Sitges — Enciclopèdia Catalana
- Pere Izquierdo: «En Sitges, los romanos tenían puerto, ciudad y comerciantes» — Museus de Sitges (2013)
- Los nuevos hallazgos arqueológicos reafirman la hipótesis de que Súbur fue Sitges — Museus de Sitges (2013)
- Sitges, la blanca (transcripción del texto de Víctor Balaguer, 1895) — blog Retalls de Sitges
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